MÓDULO 3: TRANSVERSALIDAD DE GÉNERO.
Trabajo en un Organismo Público de investigación por lo que os voy a hacer
una pequeña foto que muestra la desigualdad de la mujer en el mundo de la
ciencia y a plantear algunas medidas para revertir el panorama.
La brecha de género en los campos de ciencia, tecnología, ingeniería y
matemáticas es muy grande.
Los últimos datos recogidos en el Informe 2018 de Global Gender Gap del
World Economic Forum muestran que menos del 30% de personal investigador
científico y tecnológico son mujeres, lo cual muestra una enorme brecha de
género que refleja problemas importantes como la segregación laboral y
condiciones laborales desfavorables.
En el informe Científicas en cifras 2017 se muestra la todavía muy escasa
presencia de mujeres en los cargos de gobierno de universidades y Organismos
Públicos de Investigación (OPIs); el techo de cristal presente en la carrera
investigadora, representando las mujeres tan solo el 21% en las cátedras de
universidad o el 25% entre el profesorado de investigación; y la brecha de
género en el acceso a las ayudas a recursos humanos y proyectos de I+D+i
financiadas en el marco del Plan Estatal, especialmente notables en el caso de
las ayudas a proyectos. Las cifras de esta 5ª edición de la serie
"Científicas en Cifras" siguen estando lejos de las deseables para
poder considerar que la ciencia española disfruta de una plena igualdad real en
la participación de mujeres y hombres en el sistema de I+D+i.
Por lo que es fundamental que desde las Administraciones Públicas se
promueva activamente la igualdad de género en las carreras de ciencia,
tecnología e innovación ya que las habilidades STEM (acrónimo en inglés de Ciencia,
Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) forman la base de las categorías de
trabajo de más rápido crecimiento.
Además de abordar estas barreras, mejorar la conectividad digital y la
accesibilidad de tecnología asequible también puede garantizar una mayor
igualdad en los campos de STEM, permitiendo que mujeres y niñas también se
beneficien plenamente como científicas, estudiantes y ciudadanas.
Estudios recientes sugieren que el 65% de niños y niñas que ingresan hoy en
la escuela primaria tendrán empleos que aún no existen. Mientras que cada vez
más niñas asisten a la escuela, en muchos entornos están significativamente
subrepresentadas en las materias STEM y parece disminuir su interés por estas
materias medida que llegan a la adolescencia. Solo será posible cambiar esto si
se desmontan estereotipos de género como el mito de que a las niñas no les
gustan las ciencias, entre otros muchos, si se invierte en la capacitación de
profesorado y si se desarrolla una tecnología y una innovación sensible al
género. Los empleos del futuro serán impulsados por la tecnología y la
innovación, y si la brecha de género en Ciencia, Ingeniería y Matemáticas
(STEM) no se soluciona pronto, es probable que la brecha de género en general
se amplíe.
Comentarios
Publicar un comentario